Espacios: Hacienda San Pedro en Jayuya

Rebecca Atienza es la propietaria de Hacienda San Pedro Coffee Shop. A pesar de su rol administrativo “si hay que meterse en la línea de producción a hacer un sandwich, café o fregar” lo hace sin problema. Diariamente visita las tiendas para ver como va el día y probar el café. “Me aseguro de que esté de acuerdo a nuestros estándares de calidad”.

En los predios de la hacienda situada en el barrio Coabey de Jayuya, construyó su casa de campo. Es este su oasis para recargarse y estar en total libertad con los suyos. 

Estilo: Lleno de detalles que me gustan. Cosas que fui adquiriendo poco a poco (para cuando llegara el momento de tener la casa) o que fui colocando mientras las encontraba. No necesariamente llevan un patrón o un diseño. No está cargada con decoración porque no la necesita. El espacio es espectacular por la vista y el lugar en donde está.

Qué llama la atención para el que te visita: El balcón es un gran atractivo: la vista, la brisa, el verde, la tranquilidad, el sonido del río, los pájaros... De noche lo espectacular es el cielo. Vemos claritas las estrellas, cosa que tal vez no nos detenemos a mirar en la ciudad.

Casa ideal: Un espacio en el cual pueda tener lo necesario para vivir y que esté lleno de amor. Un balcón no puede faltar... ¡Este rincón en Jayuya es mi casa ideal! 

Esquina favorita: Tengo varios lugares favoritos. La hamaca de seguro es uno de ellos. Sentarme al frente de la casa en unas sillitas también me encanta. 

Inspiración: Me dejé llevar por lo que tenía y lo combiné con ideas simples y muebles funcionales. Tengo dos niños y no quiero limitarlos. En la casa no hay reglas de "no subas los pies", "quítate los zapatos", o "no toques ese cuadro o esa figura", etc. Es una casa en la que ellos y yo nos sentimos libres y eso es lo más que me gusta, poder disfrutar de este lugar, que es nuestro y que nos da la libertad de hacer lo que queremos. 

 

Lulada Club: Mujeres en su saalsaa!

El Hijo de Borikén: flow criollo que no se compara

El Hijo de Borikén: flow criollo que no se compara